
Lo que más preocupa a los centros es el mantenimiento de su representatividad en el Consejo de Comunidades, así como que se tenga en cuenta su opinión a la hora de la concesión de la condición de asturianía para quien la solicite. Casas criticó que la figura del presidente de la FICA desaparece como “miembro nato” del Consejo de Comunidades Asturianas provocando una “pérdida de puestos para la Federación”, y reivindicó además que la condición de asturianía se reserve exclusivamente a los asturianos que viven en el exterior.
Los miembros de la FICA se reunieron con el presidente del Principado, Vicente Álvarez Areces, quien destacó el esfuerzo del Ejecutivo en la promoción de las políticas de emigración. Areces subrayó la existencia de tres millones y medio de euros presupuestados para este tipo de políticas en 2008, uno de los cuales irá destinado íntegramente a la financiación de los centros. Álvarez Areces trasladó en su reunión con los representantes de los veintiséis centros asturianos –cinco europeos, uno americano y veinte españoles–, el interés de su Gobierno en conocer sus opiniones sobre el texto de la Ley de Asturianía para tenerlo en cuenta en la tramitación parlamentaria.
La proposición de ley fue aprobada en la Junta General el pasado mes de noviembre con el voto en contra del Consejo de Gobierno por considerar que la regulación de esta materia requería la “activa” participación de los emigrantes asturianos, a la vez que subrayaba que en el último congreso la FICA había mostrado su rechazo al texto.
A la reunión de la FICA, también asistieron la consejera de Presidencia, María José Ramos; el viceconsejero de Emigración, Valentín Ruiz; y la directora de la Agencia Asturiana de Emigración, María Eugenia Álvarez.
Por otra parte, José Luis Casas apuesta porque las asociaciones de jóvenes asturianos en el exterior, tales como Asma (Asturianos en Madrid) o Asbru (Asturianos en Bruselas), se integren en los centros asturianos si quieren optar a la condición de asturianía.
Matizó que la FICA “no está en contra de esos colectivos”, pero que deben integrarse en los centros porque sino éstos “podrían correr peligro de desaparecer por falta de integración de los jóvenes”. “Como colectivos fuera del centro asturiano no creo que puedan tener acceso a ningún tipo de asturianía”, añadió. “Los jóvenes utilizan mucho internet y las nuevas tecnologías, con sus facilidades para comunicarse y para reunirse. Por esa razón no se crean centros como hasta ahora. Es muy fácil comunicarse y reunirse a través de mensajes. Los centros tienen que pagar alquileres, alquileres, mantenimientos, etc...”, dijo.