11 de septiembre de 2008
Fuente: A. M., Oviedo
Ha muerto cumpliendo con su vocación, trabajar por los más desfavorecidos. Conocida como ‘Madre Covadonga’, nombre que quiso adoptar en homenaje a la virgen de su Asturias natal, la hermana Dolores Muñiz, falleció la pasada semana en Brasil a los 82 años de edad.
La religiosa, nacida en Gijón y nombrada Hija Predilecta de la ciudad el pasado mes de junio, se dedicó íntegramente al trabajo en las periferias más desfavorecidas desde que llegó a Brasil en 1967.

Ha muerto cumpliendo con su vocación, trabajar por los más desfavorecidos. Conocida como ‘Madre Covadonga’, nombre que quiso adoptar en homenaje a la virgen de su Asturias natal, la hermana Dolores Muñiz, falleció la pasada semana en Brasil a los 82 años de edad.
La religiosa, nacida en Gijón y nombrada Hija Predilecta de la ciudad el pasado mes de junio, se dedicó íntegramente al trabajo en las periferias más desfavorecidas desde que llegó a Brasil en 1967.
‘Madre Covadonga’ recibió una subvención de 30.000 euros por parte del Ayuntamiento de Gijón en el año 2006 y otros 15.000 en 2007, destinadas a la construcción de un comedor popular para dar 200 comidas diarias a niños y a los más necesitados de São Paulo. Tras la llegada de Luiz Inácio Lula Da Silva a la presidencia de Brasil la hermana Dolores comenzaría a colaborar con los programas de ayudas urgentes para estas capas de población tradicionalmente abandonadas a su suerte. Fue propuesta en dos ocasiones como candidata al Premio Nobel de la Paz y recibió numerosos reconocimientos.