El presupuesto que aporta el Ayuntamiento de Oviedo, en está ocasión, asciende a 15.700 euros para colaborar con los gastos derivados del traslado de dos ambulancias adquiridas y cedidas a los hospitales saharauis, y asumiendo los gastos relativos al viaje y manutención del equipo médico, según explicó Silvia Junco.
El lema de este grupo de personas, que en su mayoría acuden por tercera vez a los campos de saharauis, es “venimos a trabajar” y muestra de ello es la labor que, según el médico anestesista, Javier Portilla Cuesta, sólo realizan un descanso de 20 minutos para un bocadillo. Por su parte, el doctor especialista en Cirugía Endoscópica, Faustino Pozo Hidalgo, destacó que las patologías relacionadas con los cálculos biliares son las más frecuentes, pero que en ocasiones surgen operaciones “sobre la marcha”. “Es posible que atendamos a unos 30 pacientes en esos cinco días, aunque con un mes que estuviésemos allí trabajando a pleno rendimiento podríamos cubrir las necesidades en materia endoscópica de 240.000 refugiados”, manifestó Pozo Hidalgo.