El Principado destinó ayudas individuales a un total de 12.166 personas, 2.597 recibieron algún tipo de asesoramiento a través de la Agencia Asturiana de Emigración y se incrementaron las plazas en residencias para mayores en Iberoamérica, utilizadas por 120 personas desde 2004 a 2007. Éstos son algunos de los principales datos extraídos de la evaluación externa al II Plan de Emigración, realizado por la Fundación Mujeres y presentados por Ana Rivas en el desarrollo de su comparecencia en la Comisión de Presidencia, Justicia e Igualdad de la Junta del Principado.
Rivas expuso que el resultado de las actuaciones del plan es “satisfactorio”, a tenor de los resultados de la evaluación con una consecución de los objetivos en “un grado medio-alto”. Los mayores niveles de ejecución se realizaron en las actuaciones encaminadas a lograr “el bienestar social de los asturianos que están fuera del Principado” y “a favorecer que los asturianos del mundo se organicen en comunidad”. En el aspecto social, el 84,6% de las medidas se ejecutaron totalmente y el 15,4% parcialmente, y en el aspecto de organización en comunidad el 91,7% se ejecutaron de forma completa y el 8,3% parcialmente.
En contra, en las áreas destinadas a apoyar a los emigrantes retornados se registraron los menores índices de ejecución, ya que el 31,25% de las actuaciones no se llegaron a realizar. Asimismo, según afirmó la directora de la Agencia Asturiana de Emigración, alguna de las medidas se ejecutaron parcialmente por falta de demanda, como, por ejemplo, la reserva de 40 plazas en residencias públicas del Principado o el 5% de las viviendas de promoción pública para emigrantes retornados, en el que apenas se presentaron una decena de solicitudes.