ViolínVolver al inicio Volver a instrumentos Oir muestra de audio |
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| Aparece este instrumento en los inicios del siglo XVI, con cuatro cuerdas, la tapa ligeramente curvada y el puente mas elevado que el de ejemplares actuales. Evoluciona a lo largo del XVII y XVIII hasta quedar con las características que tiene en nuestros días. Se toca al brazo, colocándolo debajo de la barbilla, y no a la pierna (gamba) como venía siendo habitual en otros instrumentos anteriores a su aparición. El puente es curvo, con lo cual las cuerdas se tocan como mucho de dos en dos, y los arcos se tensan de forma mecánica, tendiendo a una forma ligeramente cóncava. Ciertamente está contrastado su uso en Asturias para interpretar música popular, siendo muy habitual en algunas zonas del Centro-Oriente del Principado donde había muchas personas que tenían violines y sabían tocarlos. El instrumento por lo general era comprado, no obstante existen ejemplos de violines hechos de forma casera, aunque los resultados, cuando menos los estéticos son bastante deficientes, y es de suponer que los sonidos emitidos también adolecerían de la calidad deseable; téngase en cuenta que un violín ronda las 65 piezas con multitud de refuerzos para que las finas láminas de madera resistan las tensiones, y algunos de los ejemplares encontrados no pasan de la decena de piezas. El repertorio que se interpretaba era generalmente de piezas de la cultura popular, a las que iban añadiendo los nuevos bailes de moda, existía un uso profesional entre los ciegos, aunque no exclusivamente, que eran demandados para tocar en romerías, desplazándose en ocasiones a distancias considerables.
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