Nueva música

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Era agosto del año 1975 cuando Manuel Fernández, coincidiendo con la Feria de Muestras de Asturias, y bajo el título de "Jornadas de Presentación de la Nueva Canción Asturiana", organiza en "La Panerona" del Publu d'Asturies de Xixón, una serie de conciertos con cantantes que en aquellos momentos no eran muy conocidos en el mundo de la música asturiana: Daniel Vega, Rosa María Lobo, Avelino López, Xulio Ramos, y el propio organizador, Manuel Fernández. También Carlos Rubiera tuvo su oportunidad invitado por Xulio Ramos.

El éxito conseguido animó a los participantes a reunirse en los meses siguientes e intentar dar forma a aquella iniciativa, marcarse unas pautas con las que todos se sintieran identificados. Un movimiento del estilo de la "Nova Canço" en Cataluña, en el que lo importante era sumar en el proceso de recuperación de la cultura asturiana, enriquecer desde la variedad.

De las personas que cantaron en aquellos primeros conciertos, únicamente Carlos Rubiera lo hizo en asturiano, aunque en un futuro lo harían alguno más, sin embargo aquel movimiento que pasó a ser conocido como Nueu Canciu Astur fue la puerta que dio paso para que un buen número de gente pudiera expresarse sobre el escenario en este idioma.

Del grupo primigenio que actuó en la Panerona, pronto se descolgó Rosa María Lobo, siguiendo los demás en su empeño, que se verá reflejado en el año 1976 con el primer disco de Carlos Rubiera, que curiosamente estaba grabado en un llagar, según refleja Sánchez Vicente en el folleto que lo acompaña. Aquel primer "Single" contenía dos canciones, la primera Les Campanes del Alba, con letra y música del propio autor y la segunda, Aquella Palombina, a partir de una melodía del cancionero de Torner. Utiliza en esta última un esquema que será explotado en el fututo por otros muchos creadores, en palabras del autor:

"Lo que se pué llamar estribillo, según la idea musical escrita del Cancionero; la parte central con Tastu de toná; y una tercera parte, que-i da'l sen a too lo demás. Si'l canciu torna esguedeyáse pol esgoladeru los Asturianos, habrá cumplío´l oxetivu al que ta empobinau: Recuperar una migaya del escaecíu folclor Asturián"

A este breve trabajo siguieron varios discos de larga duración:"Pasín a pasu" (1981), "Barcu veleru" (1984), "Camín del Norte" (1986), "Mariñanes" (1988) y "Emigrantes" (1989), en total 38 canciones en las que se refleja un gran dominio tanto del idioma como de la música asturiana, sin caer en el folclorismo fácil. Alguna de ellas, caso de La Capitana, ya forma parte del patrimonio de la música asturiana, trascendiendo al autor y siendo identificada por muchos como tradicional.

Uno de los puntales de aquel movimiento fue Xulio Ramos, quien después de haber vivido la aventura Madrileña, con algún éxito regresa a Asturias y graba en 1980 "Esparabanes", todo él con canciones en asturiano. Un gran trabajo con buenas letras y conseguidos arreglos musicales, que desgraciadamente solo llegó a círculos bastante reducidos, aunque se prodigó por los escenarios. Xulio graba muchos años después (2004) una Cantata con poemas del desaparecido Andrés Solar: "Solar de amor y arume verde"

Otro de lo componentes y por lo visto anteriormente la persona que propició este movimiento, fue Manuel Fernández, periodista "con pinta de cantautor intelectual ente burgués y canalla", como lo define Rubiera. Sacó en el año 1980 dos "singles" al mercado bajo el nombre de Manolín, "el Nietu Celo Xuan", con temas en asturiano, que sonaron durante una larga temporada, caso de ¡Ay rapacina! o Corrida Street, con un aire desenfadado y extrovertido, de la primera llegó a hacer un grabación con imágenes, a manera de Video Clip, posiblemente el primero de la música asturiana.
De los otros dos fundadores del movimiento pocos datos conocemos, Daniel Vega era cantautor y guitarrista y Avelino López tocaba la guitarra y ponía música a poemas, cantaba en castellano y en asturiano y grabó un disco en el año 1977, "Ni rejas ni fronteras".

Nuberu es otro de esos nombres que van unidos al Nueu Canciu. Aunque no participaran en aquella reuniones, la preocupación de Xesús Pedro y Manolo Penayos por el estado de la cultura asturiana es evidente, primero desde Camaretá, colectivo literario-musical del Nalón, y después como Nuberu. Corría el año 1978 cuando Movieplay edita su primer disco: Asturias, Ayeri y Güei, anteriormente, en 1977, habian grabado una canción para un disco editado por el P.C.E.: "Al home de la unidá: Xuanín". Graban segundo disco Atiendi Asturies Atiendi en 1980 y Cancios d'un país, el tercero, en 1981. En años sucesivo seguirian otros trabajos, bien de Chus Pedro en solitario, bien como Nuberu, pero esos tres primeros discos marcan el devenir en la música de los de L'Entregu.

Manolo Santarúa también participó de las ideas del Nueu Canciu, editando algunos trabajos, el primero de ellos "Amorios" de 1980 utiliza el asturiano, con canciones de Torner y de poetas cercanos a este movimiento; era habitual en los conciertos al lado de Carlos Rubiera, Xulio Ramos o Jerónimo Granda, este, con tres discos, "Coplas de carnaval" (1977) "Terrentemplete morrióte un xatu" (1979) y "Un kilo de versos" (1981), representó la parte desenfadada.

Otros nombres a unir son los de Rafael Lorenzo, procedente del concejo de Tinéo, y que todavía continúa en la brecha, con su último disco Vaqueiros (2003), el Mierense Xose Nel "Calandreru" quien editaría un disco con la Sociedad Fonográfica Asturiana en 1982, el duo Glayíu, quien grabaría una maqueta que pasó de mano en mano, Nel Xiblata, Trabiella, Nel de la Quintana...

También hubo grupos implicados, caso de la Turulla, que acompañó a algunos de los cantantes, y de donde salió Berto Turulla, uno de los integrantes de Cuélebre, que con su Tecnopericote, hicieron que las discotecas asturianas se bailara con música del país. Asturcon también tuvo su momento con "La Coralina", los avilesinos Vox Populi, Renacencia de Xixón....

Algunos se prolongaron en el tiempo, y siguen activos con ideales cercanos a los entonces defendidos, con la lógica evolución. Otros fueron quedando por el camino, pero los unos y los otros posibilitaron que se abriera un camino para un futuro, ya presente, en el que la presencia de músicos con postulados y base asturiana, no exenta de calidad, es posible.