Gaita

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La gaita es un aerófono de lengüetas, provisto de un depósito de aire que ayuda al músico a mantener el sonido sin interrupción.

El aire se almacena en un odre (fuelle), tradicionalmente de piel de caprino, donde es introducido mediante soplo con la ayuda de un tubo (soplete), provisto de una válvula que impide que vuelva a salir. Tiene la gaita asturiana un bordón que da una nota pedal (roncón), contando en ocasiones con un segundo de menor tamaño (ronquín), y un tubo melódico (punteru). Todos los tubos están unidas al fuelle mediante piezas de madera conocidas como asientos.

El sonido se produce al presionar con el brazo sobre el fuelle, con lo que se consigue que el aire pase por sendas lengüetas, simples en caso de los bordones, doble en el del puntero, situadas en los extremos de dichos tubos que están en contacto con los asientos.

El bordón se coloca en posición vertical, apoyado contra el hombre, y está hecho de tres piezas: prima, donde se incrusta el payón (lengüeta simple), tercia que es la pieza del medio y la copa que termina en forma de campana invertida. Es la sección del roncón cilíndrica, aunque de diferente diámetro en cada tubo, y respetando interiormente la forma de campana de la copa. Va afinado con la tónica del tubo melódico.

Tienen el punteru una sección cónica y termina en forma acampanada exteriormente, posee ocho agujeros en la parte delantera y otro más en la posterior. Entre el agujero inferior y la campana existen 3 perforaciones dos laterales y otra posterior, son las troneras que tienen como finalidad modificar el sonido.

El fuelle, como queda apuntado más arriba es de piel de caprino, preferiblemente cordero, se recubre con una tela de colores lisos con flecos para su protección.

El nombre posiblemente proceda del gótico gaits: "cabra", por ser una piel de este animal la usada habitualmente, cosa que se repite al designarla en otros lugares, así tenemos "chabrette" cabra en la Francia medieval, cabreto o cabro en Auvernia o Lemosín, y más parecidos al usado por nosotros, caso de gaida en Croacia y Bulgaria, gajde en Serbia, gaydy en Polonia...

Existen otras teorías que difieren de la anterior, Covarrubias recoge:

"Díxose gayta de gayo que, como queda dicho, vale alegre; y lo es este instrumento en su armonía y también por la cubierta del odre, que de ordinario es de quadrillas y encages de diversos colores", el mismo autor recoge que Diego de Urrea "dize ser nombre arábigo, gayteum, del verbo gayete, que significa incharse y ponerse colérico". Menéndez Pidal aporta aún otra teoría, la procedencia del germánico wahta que significa "velador o centinela del castillo, de guaita, que pasó a significar el instrumento que el velador tocaba para anunciar las horas de la noche".

Probablemente su nacimiento esté en las tierras de Asia menor o en la India donde encontramos el pungi, formado por un depósito de aire en ocasiones de calabaza y un tubo con un cuerpo doble (tubo melódico y bordón). En el s. IV a.C., Aristófanes habla del áskaulos en Grecia, un aulos (aerófono de lengüeta) con un odre. Más conocida es la cita de Cayo Suetonio del s. I en la que habla de la tibia utricularis como unos de los instrumentos tocados por Nerón. Aparece una referencia en el s. V, en "Historia de las Guerras" según la cual las legiones romanas se enardecían con su sonido, y tenemos que esperar hasta el siglo X donde aparecen representaciones del instrumento en las que todavía no tienen bordón, que se generalizaría a partir del s. XIV, aunque ya existieran ejemplares siglos antes como lo atestiguan las Cantigas del rey sabio. No obstante las diferentes tipolog& iac;ute;as no empezaron a fijarse posiblemente hasta el s. XVII.

Es en el s.XVI cuando aparecen en Asturias referencias escritas sobre la gaita. Se encuentran en documentos municipales y eclesiásticos. Así en el Libro de Acuerdos de Oviedo , el 10 de Junio de 1573, aparece:
"Acordóse que salgan los instrumentos de gaitas, atabales y música a dar las alboradas como lo han hecho siempre y se les pague su trabajo ..."
También se tienen noticias de que existen gaiteros profesionales desde el S. XVI constatado por los libros de Fábrica de las parroquias, como recoge Martínez Zamora.
Por otro lado en el Libro de Acuerdos del Archivo Municipal de Oviedo, según las investigaciones de la profesora Yayoi Kawamura, en 1673 aparece refiriéndose a Juan Ribera, danzante: "...Él y dicho su hijo abían de poner ocho personas y un gaytero para la dança del Corpus y su octabario...".Curiosa es esta otra referencia recogida de la misma autora "otro grupo de danzas, medio mes antes del Corpus, Juan del Valle, Domingo del Valle, danzantes y Domingo Martínez gaitero de Gijón, ofrecieron sus servicios para la danza de los zapateros."

Es también por esos años del s. XVII cuando, Antón de Marirreguera cita por primera vez a la gaita en una obra literaria escrita en Asturias. Aunque testimonios cuando menos de su conocimiento se encuentran en la sillería de la catedral o en el libro de la Regla Colorada de la catedral de Oviedo, aunque podrían ser mucho anteriores si un capital existente en la iglesia de Santa Maria de la Oliva, del s. XIII representara, como sostienen algunos, a un gaitero.

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