Folk

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Si echamos un mirada a la música asturiana en la primera mitad de los años setenta, no es difícil observar que está dominada por los grupos de baile, en su mayoría claramente relacionados con organizaciones del régimen, que caen en un "folklorismo" cada vez más apartado de la tradición. La gaita como solista, acompañando al baile o a la tonada se impone sobre cualquier otro instrumento; la tonada empieza a anquilosarse, tanto por lo repetitivo de los esquemas, como por lo intrascendente de lo que se crea, lo mismo sucede con las agrupaciones corales, que siguen estancadas en armonizaciones repetitivas y continuistas.

Es este el momento que algunos músicos escogen para intentar otros proyectos mediante la reelaboración de las melodías tradicionales, como se estaba haciendo en otras partes, tanto de España, como de más allá de sus fronteras.

Van surgiendo colectivos que empiezan a trabajar con melodías de la tradición a las que se les daba un aire nuevo, con acompañamiento de la guitarra o el contrabajo, y armonizaciones que permitieran en un momento dado cantar a una voz. Madreselva o Neocantes fueron pioneros en Asturias, llegando a meterse en un estudio de grabación, pero no fueron los únicos, entre otros podemos citar: Renacencia, Vox Populi o Viejo Folk. En la misma línea puede incluirse "Verde" (1973), disco de Victor Manuel, que utiliza temas del cancionero de Torner.

Camaretá primero y Nuberu después utilizaron muchas de las melodías tradicionales para sus canciones, al igual que otros de los componentes del llamado "Nueu Canciu Astur". Fue el propio Nuberu quien utilizó la gaita como un instrumento más en su composiciones con la ayuda de Manolo Quirós, quien a su vez procedió a una reelaboración de temas conocidos en sus discos, con una sobrecarga, en ocasiones, de música electrónica.

A partir de 1978 aparecen grupos con características más cercanas a lo que hoy entendemos como música Folk: reelaboración de melodías y recuperación de instrumentos como violín, curdión, arpa o zanfona, incluyendo a la gaita como un instrumento más. Posiblemente Güercu fue el primero en grabar (un single de cuatro canciones en 1979), aunque se considera como pionero de este movimiento a Trasgu (1978), que grabó La isla de Hélice, era el año1982.

En un Festival celebrado en Corao en 1983, subieron al escenario dos músicos que forman parte de la historia del Folk Asturiano: Fernando Largo y Xuacu Amieva, quienes, con posterioridad se unirían con algunos de los componentes de Güercu para crear Beleño (1983), aunque Xuacu se descolgó pronto del proyecto. Dos discos grabó Beleño, el primero con arreglos muy sencillos, Na Ca'l Fuau (1985), el segundo, con una fuerte base sinfónica, Ofiusa (1987). Con anterioridad habían participado en la grabación de un concierto celebrado en al Iglesia de San Isidoro el Real de Oviedo, y que se editó como Arpa Céltica (1985); en este mismo trabajo aparece un grupo muy joven, que con el tiempo llegaría a ser el referente del Folk Celta Asturiano: Llan de Cubel (1984).
Entre las dos grabaciones de Beleño se produce la marcha de algunos de sus miembros que crean Lliberdón (1986), que siguiendo un patrón en el que priman las melodías originales graban tres discos: Lliberdón (1988), Camín de Bres (1992) y Tamos Fartos (1997), teniendo su fuerte en el directo con una gran capacidad para conectar con el público.
En 1985 se crea Ubiña quien publica un disco, Ubiña (1988), en la línea de melodías tradicionales arregladas para varios instrumentos. Desaparece en 1989, creando algunos de los componentes Xaréu (1990) que edita L'aire les castañes (1990).

Entre tanto Llan de Cubel había sacado su primer disco, Deva (1987), al que siguieron Na llende (1990) L'otru llau de la mar (1992), Llan de cubel IV (1995) y Un Tiempu Meyor (2000). En todos se notan influencias Irlandesas y Escocesas. Aunque son pocas las composiciones cantadas tienen un gran cuidado en la elección las letras, con poemas de Fernándo Álvarez-Balbuena, Xuan Bello, Pablo Antón Marín Estrada o el Padre Galo.

El primer disco de Llan de Cubel, supone también la aparición de una nueva discográfica en Asturias, Fono Astur, que será durante algunos años la única que editará trabajos de este tipo, lo poco editado hasta entonces lo había sido casi en exclusiva por la Sociedad Fonográfica Asturiana.

En los años 1986 y 1987 nacen Balandrán y Cambaral, con una manera de hacer totalmente diferente a lo visto hasta aquel momento, con un apoyo electrónico y variaciones hacia el pop. Balandrán consiguió grabar Balandrán (1993) y El Viaxe (1996) desapareció en 2001. Cambaral publicó un disco compartido con Tuluergu, (1991) y Batulax (1994).

Con el disco Folk Asturiano I (Cambaral & Tuluergu) y Bandina la Martaleña (1991) se presenta otra nueva discográfica, L'Aguañaz, que con una serie de discos compartidos por varias formaciones, ha dado la oportunidad de grabar a muchos de los nuevos valores de este movimiento.

En 1990 se crea Boides, con tres músicos de gran calidad: José Angel Hevia, Xuan Nel Expósito y Rodi, que ampliaran la formación para grabar Asturies: Camín de Compostela (1993).

En 1992 aparece un grupo con una manera de hacer en la línea de los grupos del inicio de los años 70, con un repertorio básicamente de romances, recogidos en Seronda (1992).

En 1993 se crea Felpeyu, el grupo más internacional, junto con Llan de Cubel, con muy buenos músicos, estables desde su segundo disco, con acertados arreglos y cuidado en letras (Boni Pérez suele encargarse de ellas) y voces. Sus trabajos en solitario son: Felpeyu (1994), Tierra (1997) Live Overseas (2000) primer disco de un grupo de Folk asturiano grabado en directo, y Yá! (2003).

Brenga Astur se crea en 1994, con una formación amplia, que ha ido cambiando con el tiempo, y adquiriendo algunos nombres importantes, caso de Marta Arbas que ye desde el segundo disco da un peso a las melodías cantadas. Mantienen un repertorio basado en melodías y ritmos del país, aunque también aportan alguna composición propia. Piezas con dos gaitas y buenas colaboraciones. Participan de varios trabajos colectivos y como propios tienen: Raigaños Celtes (1998), Cancios el Gochu Xabaz (1999), Tornando al abellugu'l llar (2002).

Jose Manuel Tejedor había sido gaitero de Balandrán y en 1995 se une a sus hermanos para formar Tejedor que lleva editados dos discos: Tejedor (1999) y Llunáticos (2003). Trabajos elaborados con algunas composiciones propias y colaboraciones de grandes músicos.

Con una idea eminentemente acústica nace N'Arba (1996) pero pronto descubren el apoyo de la técnica y como declararon en alguna ocasión,"tiraron por el camino del medio", aportan un nuevo aire especialmente con la manera de hacer de Ambás que se convertirá en colaborador de muchos otros grupos. Graban Inda ya ceu (2001), con anterioridad habian compartido Nuevu Folk Asturianu. Volume II (1998) con Folkgando (1997), banda allerana ya desaparecida que hacia una mezcla de Folk-Rock, con pinceladas de Jazz, apoyadas en el Saxo de Santi Caleya.

Con excomponentes de Andurrial, Llaimo, Denyure Quartet, Tambor de l'Abadía, Clann o Gauzon se forma Skitarna(1997), con sonoridad céltica y originalidad, y con un repertorio mitad tradicional mitad propio participa de un trabajo colectivo Los nuevos soníos d'un vieyu país (1999) y de uno totalmente suyo Skitarna (2001).

En el año 2000 se edita un disco con varios grupos de folk inéditos hasta ese momento: Xeneración Folk volumen III. En él participan una serie de grupos nacidos en los tres años anteriores: Corquiéu (1998) muy apoyado en la estupenda voz de la cantante y las buenas letras de Xandru Martino, grabaría ya en solitario La barquera (2001); Los Gatos del Fornu, nacidos a manera de bandina, y con una clara evolución en su trabajo en solitario Los gatos del fornu (2003) donde tiene una especial participación la curdión y el clarinete; Llangres (1998) quien grabará Stura (2002) en el que incluyen un buen número de temas propios; Llaimo(1992) grupo ya veterano con buenos músicos que participan en diferentes formaciones; Dubran (1997) mezcla de músicos clásicos y folk; y la Viérbene (2000) bandina al estilo tradicional con muy buenos músicos.

Un caso aparte es el de Skanda(1997), una banda de Mieres que fusiona la música asturiana "con otros ritmos y sonoridades". Con una formación estable tiene tres trabajos en las tiendas: Skanda (1996), Mecigaya (2001) y Sangre d'ochobre (2004), participa también de una recopilación Los nuevos soníos d'un vieyu país (1999) con otros grupos que dan diferentes tratamientos a la música asturiana caso de Estolaxe (1999); Los Ziquitrinos, (hora con C, la banda más innovadora muy buenos arreglos y trabajadas voces en la instrumentación o La Cigua (1997) que grabaría en solitario Milenta años va que ñací (1999).

Dos trabajos puso en el mercado Xeliba, una con su nombre Xéliba (1998) y otro Ferruñu (2000). La Asturiana Mining Company (1998), un conjunto de muy buenos músicos da forma a Patrimoniu (1999) que definen como "una visión que traza musicalmente el viaje entre el viejo y el nuevo mundo. Una visión que reconstruye el cruce donde la música tradicional europea da raíz a las improvisaciones de las Américas".Alguno de sus componentes crean una bandina con el nombre de Astura (2001) con la que graban un trabajo Tradición (2002).

¡Pa Bail.lar! (2001) representa el trabajo de La Bandina (1996), mientras que Al Bellume la Biesca (1999) recoge el trabajo de Cuerria (1998). Pero no todos los grupos nacidos en el s.XX tuvieron la suerte de dejar plasmado su trabajo, citaremos aquí algunos, con la seguridad de que más de uno quedará sin citar: Merlín, Noega, Trébole, Llume de Llar y Andurrial, aunque estos últimos grabaron un corte en un disco de AICA (Asociación de Interpretes de la Canción Asturiana). Algún otro como Gueta na Fonte(1999) lo hizo en Nuevo Folk. Volumen IV, junto grupos más jóvenes caso de Niundes (2001) formado por alumnos de la Escuela de Musica del Llacín en Llanes, Bron (2004), Triba (1999) y U? (2001).

Merece especial referencia Fardaxu (2001) grupo creado en Argentina y con dos trabajos publicados: Fardaxu (2001) y Revolución Celta (2003). Reconocen influencias de Hevia, Carlos Nuñez y Fabio Benito, con un estilo casi sinfónico con pinceladas de jazz, pop y rock.

De los últimos trabajos grabados citar los de Tarañu (2002) con Al xeitu de nenyuri (2004), Guxan de lluz (2000) con Nel mar del norte (2002), Cave Canem (2002) con el disco que lleva su nombre Cave Canem (2003), la Col.lá Propinde (2000) con L.l (2003), Deva Dubra (2004) con El Soyáu de Mardana (2004), o La Bandina'l Tombo (2004) del grupo del mismo nombre.

No obstante el gran número de grupos y de trabajos editados no podemos hablar una línea única de trabajo, es más casi, todos tienen un estilo propio y personal, intentado aprovechar sus mejores cualidades.