Bandas de gaitas

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Con toda seguridad la formaciones musicales más modernas en Asturias, en relación con la música tradicional, son las Bandas de Gaitas, al menos tal y como ahora las conocemos.

Cierto es que desde al menos el siglo XVI existen datos de los cuales podría inferirse la "juntanza" de gaiteros para tocar, caso del siguiente texto extraído del Libro de Acuerdos del Ayto. de Oviedo en el año 1573:

"Acordóse que salgan los instrumentos de gaitas, atabales y música a dar las alboradas como lo han hecho siempre"

También Martínez Zamora recoge los siguientes apuntes de la Cofradía de Ntra. Sra. del Carmen de la Parroquia de Santa Eugenia de los Pandos (Arc. de Villaviciosa), entre los años 1658 y 1706, prácticamente un apunte por año, en los que se consignan pagos a gaiteros, generalmente en plural. Reproducimos algunos que bien pudieran inducir a pensar que pudieran tocar en grupo:

1659.-"Iten da por descargo veinte y nueve reales que llebaron de salario dos gaiteros y dos danzas"
1663.- "Iten mas nueve reales de los gaiteros de dia de nuestra señora y el domingo siguiente"
1664.- "Item mas da por descargo ocho Reales que se dieron al gaitero que tocó el domingo despues de un. Sª que el dia de la fiesta ubo tres gaitas y todas tres tocaron de gracia"

Como bien dice Fonsu Fernández en su articulo "Bandes de Gaites. Otra estaya pa la música asturiana", publicado en la revista Asturies nº11, "estos datos no son suficientes para consolidar una tradición", al tiempo que no despejan la duda de si tocaban o no en conjunto; duda que nos siguen planteando otros datos posteriores, como es el caso del poema de Mari Reguera Pleito entre Uviéu y Merida del año 1639:

Trúxöles el rey piadosu,
De llaceria los sacó
Y metiólos per Uviedo
Con gaites y procesión

Pedregal, en su "Descripción de las fiestas que hizo la ciudad de Oviedo con los plausibles motivos del feliz nacimiento de los gemelos Carlos, y Felipe de Borbón y ajuste de la paz con la Gran Bretaña" de 1783, parece dejar claro que además de tocar juntas (las gaitas) y a un tiempo, lo hacían con más instrumentos:

"En las Casas de Ayuntamiento, se colocó toda la música de Capilla. Y en otros parages para alternar sus pausas, se puso otra no menos agradable a los genios del país, de Gaytas y Sinfonías, sin que faltase para los espíritus marciales, el pavoroso estruendo de clarines, Caxas, y otros militares instrumentos; resultando de todo este conjunto, una admirable consonancia que animaba y suspendía los sentidos y continuó por las tres noches."


De un siglo después, recoge Fonsu Fernández, algunos datos más clarificadores:
"(...)Y terminada (la misa)saldrá la procesión rompiendo la marcha doce gaiteros y tres tambores" (El Carbayón, 16 de agosto de 1898. Anuncio de les fiestas de San Claudio)

"(...)Hermosa diana que, al estilo del país, organizarán por todas las calles del barrio bandas de tambores y gaitas." (El Carbayón, 28 de agosto de 1898. Anuncio de las fiestas de San Lázaro. Oviedo)

"Bailarán la jota a los acordes de doce gaiteros y tres tamborileros" (El Carbayón, 31 de agosto de 1898. Anuncio de las fiestas de San Lázaro. Oviedo)

"Recorrerán las calles de la población extravagantes cabezudos acompañados de una banda de gaitas y tambores" (El Carbayón, 9 de agosto de 1898. Fiestas de San Agustín, Avilés)

No obstante el uso del término banda, no parece que tuviera continuidad para este tipo de formaciones, volviendo a aparecer esta denominación en1927, en un Album de las Fiestas de San Juan en Mieres donde se encuentra la siguiente referencia:

"Una banda de gaitas y tambores del país y las banda municipal y militar ejecutarán gran diana"

Deberán de pasar casi treinta años para volver a encontrar con tal denominación a un grupo de gaiteros. No obstante el termino Banda de gaita si que era utilizado para designar formaciones mucho más pequeñas, como pueda ser el caso de "Os Vilanovas", quinteto formado por dos gaitas, un clarinete, caja y bombo creado en Tapia en 1946 a la manera de otras formaciones de la época caso de los Quirotelvos de la vecina Ribadeo. Este tipo de agrupaciones no eran ninguna excepción, y se prolongaron en el tiempo hasta los años ochenta, caso de el Son d'Arriba en Cangas del Narcea. Algunos se refieren a estos grupos como bandinas tradicionales, y bajo tal denominación se han creado desde finales de los ochenta un buen número de ellas.

En el artículo ya mencionado F. Fernández, cita al grupo de gaiteros Los Carbayones que participaron en el día de Asturias en Gijón en 1956, así como una referencia de Casariego según la cual en la Guerra de 1936-1939 "el tercio de requetés de Covadonga llegó a tener más de treinta gaiteros, que unidos a los tambores atronaban las calles durante los desfiles". También la policía municipal de Oviedo formó banda de gaitas en 1966.
Así mismo, contaron con grupos de gaita Güeña en Cangas de Onís, Aires de Asturias de Gijón, y la banda municipal de Oviedo.

El gran despegue de las bandas de gaitas llega al comienzo de los 80, el primero en intentarlo fue Xuaco Amieva con el grupo los L.lumerinos de Cangas del Narcea, al que daba clases, estamos en el año 1983, ese mismo año organiza una banda con diversos gaiteros para desfilar el día de América, en breve tiempo pasó a ser la Banda Naranco. A partir de este momento son muchas las Bandas que van surgiendo en años sucesivos: Seronda, Avante Cuideiru, Fonte Fuécara, Villaviciosa con José Angel Hevia al frente, quien expandió este tipo de formaciones por los diversos lugares donde daba clase de gaita, haciéndose práctica común a todos los maestros gaiteros esta de formar bandas con sus alumnos, y así surgen las bandas de Mieres, Ribadesella, Occidente...

En el surgimiento de este nuevo movimiento son variadas las experiencias y los caminos a seguir, así algunas formaciones caso de Cántara, incluyen la curdión como parte del instrumental, en otros lugares como Candás, la Banda de gaites fue durante un tiempo una sección de la Banda de Música, teniendo un amplio repertorio, arreglado por el maestro Antolín de la Fuente, para poder tocar conjuntamente.

Según se va avanzando, van siendo otras las exigencias hacia el instrumento, evolucionándolo para poder ser tocado en grandes formaciones, lo que exige un esfuerzo por parte de los artesanos. Se cambian afinaciones, las bandas empiezan a tocar en Si bemol, y no en Do, como era habitual entre los solistas; se perfecciona el instrumento para conseguir una perfecta afinación y se empieza a cuidar elementos accesorios hasta ese momento, como pudiera ser el tema de la indumentaria. No obstante hay otros, que empiezan a ser desechados, cuando menos por una parte de las Bandas, caso el tambor tradicional, incorporando cajas de alta tensión. Así mismo se empiezan a incorporar al repertorio piezas ajenas al folclore tradicional.

El gran impulso alcanzado por este tipo de formaciones hacen que pasen a un primer plano del mundo folclórico, dejando en un segundo lugar a otras actividades que lo tenían hasta esos momentos, caso de los grupos de baile.