Arpa

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Entre los instrumentos de cuerda que podemos encontrar en Asturias, se encuentra el arpa, si bien poca, es la información que llega hasta nosotros de un uso no culto del mismo.
Cierto es que desde el s.XVII existe un amplio censo de arpista ligados a la Orquesta de la Santa Iglesia Catedral de Oviedo y que hasta el s.XVIII prácticamente toda la música compuesta para las Iglesias contaba con este instrumento; También participaba en las representaciones de comedias y actos similares.
El primer dato sobre un arpista aparecen 1654, relacionado con la Orquesta de la Catedral y se prolongaran hasta algo más de un siglo después, coincidiendo, como señala García Cuesta, con la aparición de dos órganos en 1749 y 1751.

Representaciones del Arpa, existen en Asturias, al menos desde el s.XII, en concreto aparece una cabra arpista en la Iglesia de Santiago de Arlós en Llanera, con lo que podría ser un salterio; de la misma época existía un burro arpista en la Iglesia de Fuentes, en Villaviciosa, que en el año 1937 fue destruida parcialmente; también es del mismo periodo la representación de un Decachordum en San Juan de Amandi también de Villaviciosa. Y en los siglos XIV y XV, encontramos diversos arpistas en la Catedral de Oviedo bien la mayoría en los capiteles, aunque existe una representación de un Rey David en la capilla del Rey Casto y otra en el retablo central.

También parece que el salterio, con dimensiones bastante más menguadas, fuera instrumento habitual para aprender el canto religioso, por lo que no sería raro su uso en pequeñas iglesias por parte de los sacerdotes.

Reseñar aquí que García Cuesta , llega a la conclusión de que el nombre en asturiano es de Harpa, en femenino, pues lo amplio del estudio aconseja recurrir al texto original.

En los comienzo de la década de 1980 hubo un movimiento para la recuperación del instrumento en melodías tradicionales, celebrarse algún concierto, con arpista tanto asturianos como venidos de fuera, e interviniendo en grabaciones del incipiente folk. Desde entonces ha ido en aumento el número de interpretes, con realización de cursos, algunos de ellos de forma continuada.